
Desde la Tribuna, llevé un mensaje que no podemos dejar de repetir: prevenir el suicidio es responsabilidad de todas y todos.
Como psicóloga de profesión, madre de familia y diputada local, seguiré trabajando para que la salud mental esté en el centro de la agenda pública.
Porque detrás de cada cifra hay una persona, una historia y una familia. No son estadísticas: son vidas que importan, que merecen ser escuchadas y, sobre todo, salvadas.
Hablar puede salvar vidas. Escuchar también.

Deja un comentario